La otra cara de la crisis, una oportunidad

Oportunidades y crisis

¿Cuándo ha sido la última vez que te has sentido cansado, irritado, extasiado? Y os preguntamos cuándo ha sido la última porque seguro que ha habido una vez o más de una. 

El objetivo en el camino del autoconocimiento no es evitar las emociones ‘negativas’. Porque en realidad no hay emociones negativas que tengamos que negar, el trabajo está en escucharlas, aprender a entenderlas y actuar en coherencia con ellas; efectuando los cambios que necesitamos. 

Crisis

Los momentos de crisis pueden deberse a diferentes causas: momento vital estresante por el trabajo, hijos, pareja, crisis existencial con uno mismo… Pero todas tienen algo en común, para salir de ellas tenemos que inmiscuirnos en un camino de aprendizaje. Y nos aventuramos a decir otra, encontrar la manera de solucionarnos nos hace crecer y es la oportunidad perfecta para hacer los cambios que necesitamos para ser felices. 

Cambio

A los seres humanos hay una cosa que nos aporta tranquilidad y paz; dos sustantivos que sin duda forman parte de lo que conforma la felicidad y es la comprensión. El entender por qué nos sentimos cómo nos sentimos, por qué actuamos como actuamos o por qué nos comportamos como lo hacemos, nos reporta inmediatamente un beneficio. 

¿Por qué? porque a nuestra mente le gusta entender, entender por qué ocurre lo que ocurre. Es una de las grandes capacidades que tenemos los seres humanos y que la evolución nos ha ido premiando. Anticipar escenarios, construir realidades, tener la capacidad de actuar sobre nuestro presente y entender ‘las leyes’ de cómo funciona nuestro alrededor para adaptarnos a ellas o si esto no es posible o válido, cambiarlas. 

Parálisis por análisis

Una de las principales cosas que tenemos que entender sobre nuestro mundo mental y físico es la forma que tiene nuestro cuerpo de decirnos ‘para, hay algo que no está bien. Mejor nos tomamos nuestro tiempo, lo analizamos, entendemos y luego ya actuamos’. 

Este mensaje nuestro cuerpo nos lo traduce en forma de tristeza, apatía, pocas ganas de hacer cosas si esas cosas son algo más que no sea tumbarnos, descansar, compadecernos de nosotros mismos o pensar en la complicada realidad que estamos viviendo. 

Después de la crisis una oportunidad

¿Esto tiene como objetivo solo y exclusivamente hacernos sufrir? Si y no. Sufrimos, sí. Pero el objetivo es que seamos capaces de ‘gracias’ a ese sufrimiento cambiar las cosas. Cambiar nuestra realidad ya sea dentro o fuera. 

Acción 

Después del ‘parón’ donde hemos podido explorar todas las cosas negativas que estamos viviendo, viene el momento de actuar. Todos los pasos son importantes, pero este es sin duda esencial. Llega el momento de actuar para cambiar el escenario que vivimos. 

¿Hay veces que el trabajo es solo interno? Sí. La mayoría de las veces empieza por este trabajo donde tenemos que hacer un ‘duro’ trabajo de aceptación de realidades que a veces nos resultan incómodas. Que no nos esperábamos, que no se ajustan a nuestras expectativas. Puede ser que tengamos que asentar que nuestra pareja tenía un amante, que nuestra pareja nos ha dejado, que el trabajo en el que estamos ya no nos reporta beneficios, que existe una relación de amistad que ya no sentimos que nos aporte…

Y actuar en coherencia con estos cambios, ¿ qué tengo que cambiar dentro de mí para ajustarme a esto? y, lo más difícil, inquietante y a la vez emocionante. ¿Qué vacío deja esto? ¿Cómo se llenará este vacío? 

Y ¡ojo! esto no pasa por intentar de manera forzada llenar algo que sentimos carente. Porque en realidad estamos tan plenos como antes, seguimos siendo personas humanas con infinidad de cualidades y con lo más valioso que podemos tener: tiempo, energía y vida. Lo que tenemos que aprender es a utilizar nuestra inteligencia para cambiar el foco y darnos cuenta de que ese ‘espacio vacío’, esa ‘energía’ y ‘tiempo’ que antes dedicábamos a ese asunto, ahora puede ser dedicado para infinidad de otros. 

La oportunidad

¿Para qué vas a invertirlo? ¿Qué parcela de tu realidad vas a regar con ello? Recuerda que los cambios, aunque al principio nos descolocan luego nos ayudan a ver las cosas de manera diferente, a vivir la realidad de manera diferente, a querer buscar cosas diferentes. Esto se traduce en experiencia, vivencias, aprendizajes y disfrute. 

Es más, te proponemos un ejercicio. Párate a pensar -y nos encantará que compartas con nosotros- ¿Qué evento que viviste como negativo al principio terminó siendo una gran fuente de oportunidades? o ¿Qué cosas positivas has sacado de tus grandes crisis?

Como no, no podemos olvidar recordarte quienes son los expertos en estos procesos y con quienes el camino será mucho más esclarecedor y fructífero: los profesionales de la psicología que pueden acompañarte en este proceso. 

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